El domingo 31 de mayo el Club de Pequeñ@s Montañer@s del colegio ha realizado la última excursión de este curso y lo ha hecho con una de las rutas más espectaculares de la Comunidad de Navarra: el Nacedero del río Urederra.
El Nacedero del río Urederra es un espacio natural protegido situado en el Parque Natural de Urbasa-Andía, es la salida natural del acuífero formado en el macizo kárstico de dicho parque. Se trata de un espacio protegido con aforo limitado para garantizar su preservación y requiere reserva previa. Gracias a las familias que organizan las excursiones de nuestro Club de Pequeñ@s Montañer@s pudimos visitar este espacio natural que es mucho más que una simple caminata, es una inmersión total en un paisaje de fantasía: un bosque de hayas, robles y encinas que parece sacado de un cuento de hadas. El camino es mayoritariamente llano, sin grandes desniveles. Esto permitió que todos los niños y niñas pudiesen completarlo sin problemas, disfrutando de cada rincón mágico.
La senda comienza de forma suave, descendiendo desde el área de acogida hacia el cauce del río. En pocos minutos, el murmullo del agua se convirtió en la banda sonora de nuestra aventura. Pronto aparecieron las primeras pozas y es ahí donde entendimos la fama del lugar. El agua, de un color azul turquesa casi fluorescente, te obliga a detenerte y simplemente admirar. La luz que se filtra entre las hayas crea una atmósfera mágica. El sendero serpentea junto al río, cruzándolo en ocasiones por puentes de madera que se integran perfectamente en el paisaje. El punto culminante de nuestra salida fue la cascada de Baquedano, una impresionante caída de agua que forma una poza amplia y de una belleza sobrecogedora. Es el corazón de la Ruta Nacedero del Urederra. Realizamos el camino de vuelta por un sendero alternativo, completando un trazado circular.
El propio entorno es sobrecogedor y un estímulo constante para pequeños y mayores: las pozas de agua turquesa, los pequeños puentes de madera y la frondosidad del bosque captaron nuestra atención durante todo el recorrido. A nuestros pies teníamos un río de un color turquesa tan intenso que costaba creer que era real. Este lugar es, sin duda, una de las joyas naturales más protegidas y espectaculares de Navarra.
Am Sonntag, den 31. Mai, hat der Club de Pequeñ@s Montañer@s der Schule der letzte Ausflug dieses Schuljahres unternommen und zwar auf einer der spektakulärsten Routen der Gemeinschaft Navarra: die Quelle des Flusses Urederra.
Die Quelle des Flusses Urederra ist ein geschütztes Naturgebiet im Naturpark Urbasa-Andía und stellt den natürlichen Ausgang des im Karstmassiv dieses Parks gebildeten Aquifers dar. Es handelt sich um ein geschütztes Gebiet mit begrenzter Besucherzahl, um dessen Erhalt zu gewährleisten ist eine vorherige Reservierung erforderlich. Dank der Familien, die die Ausflüge unseres Clubs de Pequeñ@s Montañer@s organisieren, konnten wir dieses Naturgebiet besuchen, das viel mehr als ein einfacher Spaziergang ist; es ist ein vollständiges Eintauchen in eine Fantasielandschaft: ein Wald aus Buchen, Eichen und Steineichen, der wie aus einem Märchen zu stammen scheint. Der Weg ist größtenteils flach, ohne große Höhenunterschiede. Dies ermöglichte es allen Kindern, ihn problemlos zu absolvieren und jeden magischen Winkel zu genießen. Der Weg beginnt sanft und führt vom Empfangsbereich hinab zum Flussbett. Schon nach wenigen Minuten wurde das Rauschen des Wassers zum Soundtrack unseres Abenteuers.
Bald tauchten die ersten Becken auf, und hier verstanden wir, warum dieser Ort so berühmt ist. Das Wasser, in einem fast fluoreszierenden Türkisblau, lädt zum Verweilen und Staunen ein. Das durch die Buchen gefilterte Licht schafft eine magische Atmosphäre.
Der Pfad schlängelt sich am Fluss entlang und überquert ihn gelegentlich über Holzbrücken, die sich harmonisch in die Landschaft einfügen.
Der Höhepunkt unserer Wanderung war der Baquedano-Wasserfall, eine beeindruckende Kaskade, die ein weites Becken von atemberaubender Schönheit bildet. Er ist das Herzstück der Urederra-Quellroute. Wir kehrten über einen alternativen Weg zurück und schlossen so eine Rundwanderung.



